Hay canciones que nacen de una ruptura, pero terminan hablando también de identidad. En “I Don’t Wanna Love You”, Lancaster Rayne utiliza el country alternativo para explorar el desgaste emocional que deja una relación desigual, mientras reivindica una forma de entender el género alejada de las fórmulas más previsibles del circuito comercial.Leer más



